QUETZAL

Es un ave de mediano tamaño de 36–40 cm de largo. El macho tiene además una cola serpentina de hasta 65 cm de largo. Tiene un peso de aproximadamente 210 g. Es el mayor representante del orden de los trogoniformes. La subespecie P. m. costaricensis es ligeramente menor que la especie nominal y tiene plumas de cola algo más finas y cortas.El plumaje del cuerpo es de color verde iridiscente, con reflejos que varían de oro hasta azul-violeta, con el pecho y vientre de color rojo carmesí intenso. Las plumas coberteras superiores de la cola son verdes y muy largas, escondiendo la cola, y en los machos en la temporada de cría son más largas que el resto del cuerpo. Las coberteras primarias de las alas también son inusualmente largas y dan una apariencia de flecos. El macho tiene
una cresta erizada en la cabeza, que consiste de plumas erectas y comprimidas unas con otras. El pico, que está parcialmente cubierto de plumas filamentosas verdes, es de color amarillo en los machos adultos y negro en las hembras. Sus patas tienen un aspecto oscuro y son muy cortas; tienen los primeros dos dedos hacia atrás y los otros dos hacia delante lo que hace las clasifica como verdaderos perchadores.Los colores de la hembra son más modestos que el macho y sus plumas están manchadas de color oscuro, con el pecho rojo. También tiene una cola mucho más corta que la del macho. La cabeza es de color café pardo, y el pico es negro en vez de amarillo. Suele llamarsele Quetzalí.Un estudio con microscopio electrónico de barrido mostró que en las plumas, las bárbulas verdes tienen forma de gruesas cintas segmentadas que se vuelven ligeramente sobre el eje longitudinal y terminan en un filamento bífido o de tres puntas. Las bárbulas pigmentadas son más simples y pueden tener aletas laterales. En la interfase cafe-verde, las bárbulas cambian gradualmente de un tipo a otro. Aunque el mecanismo de coloración es interno, tiene una influencia significativa en la forma general de la pluma, la cual está limitada por la selección hacia mayor resistencia y termorregulación