monasterio de sant cugat

monasterio de sant cugat informacion y fotos
Por los restos de estructuras militares descubiertas en el interior del recinto monástico, se podría afirmar que el lugar lo ocupaba una fortaleza romana llamada Castrum Octavianum en el medievo. Los orígenes del monasterio se remontan al siglo IX cuando se decidió unir la pequeña basílica paleocristiana del siglo V, de planta cuadrada y alrededor de la cual se cree que ya existía una pequeña comunidad de monjes, y que albergaba las reliquias de san Cucufato con una fortificación existente aneja.Es muy probable que los primeros religiosos que se establecieron en el lugar

aprovecharan viejas estructuras de Castrum Octavianum. Tras del Edicto de Milán, se cree que edificaron una pequeña iglesia para los cristianos que acudían pudieran rendir culto a los mártires muertos en el recinto. El obispo Recaredo, en el Segundo Concilio de Toledo, reconoció como auténtica religión a la católica. El obispo de Barcelona procuró que hubieran religiosos instalados en Castrum a fin de preservar el culto y que pudieran acudir cada vez más feligreses o peregrinos. En el siglo VII esta capilla fue ampliada y quizás se estableció en ese momento un pequeño monasterio con una exigua comunidad de monjes destruido totalmente en 717 por la invasión islámica.Realmente, las primeras noticias documentadas de su existencia datan del año 877, cuando el emperador carolingio Carlos el Calvo confirmó los bienes del monasterio. Un año más tarde, su sucesor Luis II dispuso la abadía bajo el dominio de los obispos de Barcelona, apareciendo el nombre del primer abad conocido, Ostofred. Hasta el año 973, quince abades dirigieron la comunidad con mandatos de duración muy diferentes, e incluso, con periodos de tiempo sin prior que la dirigiera.El establecimiento de una verdadera comunidad de monjes se atribuye a Carlomagno, que hizo retroceder a los árabes hacia el sur y conquistó Castrum Octavianum. Se cree que desde el año 777 fue el médico benedictino Fulrado, cura de confianza de Carlomagno, fue quien que empezó a organizar la comunidad. En 785 el emperador, devoto de san Cucufate, puso al frente al abad Deodato y con doce monjes de la orden de San Benito fundó la comunidad. Los dotó de varias posesiones y propiedades, con castillos e iglesias, además de confirmar las que ya poseían del castillo de Octavià. Aun así, la comunidad benedictina no acabaría de establecerse realmente debido a continuas incursiones árabes. En el año 852 el lugar fue arrasado por los sarracenos pero reconstruido rápidamente por el abad Donadeu.